← Notas 20 de junio de 2026

Las serpientes no persiguen a nadie

De las que hay en Panamá, la enorme mayoría no representa ningún peligro. El problema casi siempre es lo que creemos saber.

Lo primero que hay que desarmar

Casi todos aprendimos lo mismo: que hay que matar la que se cruce. Nadie nos enseñó a distinguirlas, y sin distinguirlas la única regla posible es el miedo.

Lo que sí conviene saber

Muy pocas de las especies del país son peligrosas para una persona, y ninguna busca el encuentro. La mayoría de los accidentes ocurren cuando alguien intenta matarla o agarrarla.

Por qué importa más allá del susto

Una serpiente controla roedores, y los roedores traen sus propias enfermedades a las casas. Matarlas a todas no hace más segura una finca: la desordena.

Por eso existe el libro de divulgación sobre las serpientes de Panamá, y por eso es gratis.